Se hace raro escribir si no corro, pero haré una actualización sobre las molestias de rodilla.
Tomada la decisión de parar de entrenar e ir al médico, sigo los sabios consejos de
trotón Teo y acudo a la
Clínica CEMTRO.
Cita al día siguiente (es lo que ocurre cuando no solicitas que te vea algún médico "famoso"; en caso contrario la cita sería para mediados de octubre). Tras la historia clínica, exploración física detallada en la que el Dr. Eliassi detecta el punto doloroso certera (¡y repetida!)-mente. Parece que tiene claro el diagnóstico pero deben descartarse calcificaciones y excrecencia óseas. Radiografía (hecha en 10min) y nueva consulta (a los 20min de la primera). Se confirma la hipótesis.
Diagnóstico: entesopatía rotuliana proximal izquierda (traducción libre: algo va mal en la inserción del tendón del cuádriceps).
Tratamiento: rehabilitación y fortalecimiento de cuádriceps e isquiotibiales (además de evitar impactos en la rodilla, es decir,
no correr en las próximas semanas; caminar sí puedo).
Siguiente paso: comenzar la rehabilitación. Selecciono por cercanía el centro IPACSA. Llevo 3 sesiones. Por ahora sólo calor (10min) + sesión de masaje (10min dolorosos) + electroestimulación con programa analgésico (10min). La impresión de la fisioterapeuta es que el cuádriceps (particularmente el músculo vasto externo) está muy tenso y puede ser el origen de la entesopatía. El plan es intentar relajarlo (y me propone alguna sesión más para conseguirlo, pero ¡cómo duele!) y hacer fortalecimiento del vasto interno para equilibrar.
¿Cuándo puedo empezar a correr? La pregunta llegó en la segunda sesión. La fisioterapueta se extrañaba de que no se la hubiera hecho en la primera sesión. Es que soy un paciente muy paciente.